Advertencia: esta entrada se trata exclusivamente de Mi Vida, algo que me pasó y que creo debo compartir, tal vez su perspectiva me ayude a entender mejor las cosas, escribiendo me desahogo y me siento mucho mejor contándoles un momento clave de mi historia que me marcó y que ha dejado cicatrices.
He tenido algunos sueños contigo en los días
pasados, en los que corría desesperada y me despertaba agitada y asustada. Y en
medio de la noche he empezado a llorar al recordarte, desconsoladamente durante
horas, e incluso he seguido llorando días después al recordar nuestros días
juntos, me da coraje porque no te mereces nada de mí, menos lágrimas, pero la tristeza
aparece de la nada y se apodera de mí. Y cuando he ido sola por la calle, te he
visto en muchas personas y he tenido que cambiar de dirección, porque la
impresión y la ira me destrozan al pensar que eres tú.
Y escribiéndote esto, siento presión en el
pecho y se me acelera el corazón.
Y aunque intenté con temor decirte muchas veces
las cosas cuando estábamos juntos, quiero que sepas que eres un ser
despreciable y te odio, odio tu recuerdo y todo lo que fuiste en mi vida. Y
detesto que aún me atormentes en mis sueños y aparezcas en los desconocidos en
la calle, haciéndome sentir vulnerable y recordando como teñiste mis brazos, mi
boca, mis ojos, mis piernas y mi cabeza con diversos colores. Luego me buscabas
arrepentido porque sabías que soy una buena persona, alguien que vale la pena.
Alguien que jamás encontrarás en tu vida.
Tuve miedo muchas veces, pero siempre que
vienen esos momentos de angustia, recuerdo el día que dejé de respirar por unos
segundos, en los que intenté pedir ayuda y mi voz no salía, en los que intenté
moverme y estaba paralizada, en los que por unos segundos solo vi destellos
blancos. Ese día en el que pudiste haberme matado.
Mi cabeza me juega malas pasadas, hay días que
me digo que no soy suficiente, que no encontraré alguien, que nadie me va a
‘’soportar’’, que soy una friki, que estoy gorda, que no soy inteligente, por
suerte recuerdo que esas palabras no son mías, escucho tu maldita voz como un
susurro y desaparece.
A veces me preguntaba si te dabas cuenta que en
realidad mi corazón no estaba ahí, estaba tan lejos de ti, aunque en la misma
ciudad, tal vez por eso te caía tan mal él. Tal vez lo intuías o tal vez cometí
el error de dejarte claro a quien amaba. Me dijiste: ‘’ese sentimiento
desaparecerá, con el tiempo se irá, él no merece nada de ti, ya está con
alguien más’’. Pero lo que sentía nunca se apartó, siempre en medio de los dos,
siempre recordándome en donde quería estar en realidad.
No solo tuve miedo por mi vida, tuve miedo dos
veces en junio, porque la muerte contigo siempre fue una constante, porque nada
hermoso podría provenir de tus manos, no habría nunca felicidad, sólo dolor y
maltrato. Quiero que sepas que me arrancaste el corazón y lo quemaste con tus
manos, maldito bastardo, ya no siento nada, soy un ser racional, sin
sentimientos. Soy más fuerte lo acepto y aunque el precio me costó muchas lágrimas
de sangre, jamás volverás a ver a la persona débil que un día te enseñó su
corazón triste.
He creado mi cuenta de Paypal por si quieren apoyar de alguna forma mis sueños: cavc0424@gmail.com

Comentarios
Publicar un comentario