La verdadera historia al tener 30 años

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Es poco común encontrar en los medios de comunicación publicaciones sobre las preocupaciones o las situaciones de vida que puede afrontar personas en sus 30s, es como si hubiese una especie de salto en el espacio y en el tiempo entre los 20s y los 40s, así que hice una búsqueda breve en internet y según la gran mayoría de las publicaciones se supone que esta es la época más feliz de nuestras vidas, aparentemente porque tendremos estabilidad financiera y emocional... Perdón, qué?

Además de lo antes dicho, hay un chorro de publicaciones de como los 30s te harán la piel flácida, seca, te aparecerán arrugas, empezaran a fallar tus rodillas y espalda y te irás convirtiendo poco a poco en un ser que ya no está adaptado para la vida nocturna. Algo así como: tendrás el dinero para divertirte pero tu cuerpo no te dejará disfrutarlo al máximo. Y es que, pareciera ser que todo se resume a cómo tu apariencia se ve afectada por el paso del tiempo. 

Si nos ponemos a pensar antes eras exitoso si a los 30 ya tenías hijos, estabas casado y ya habías hipotecado tu alma para comprar una casa (y no olvidemos el carro parqueado en nuestro garaje pagándose a 60 cuotas), resulta que ahora la vara es aún mas alta ya que, también deberías tener un posgrado, haber viajado por el mundo, hablar otro idioma, tener tu propio negocio, un cuerpo envidiable (obvio que no se te note la edad) y suficiente dinero para publicar regularmente la vida de lujos que te deberías poder costear, mi pregunta a todos estos estándares es: ¿Qué pasa por la mente de aquellos que no han seguido el status Quo y han tomado rutas alternativas o se han visto forzados a tomarlas?  

En mi caso, me alegra profundamente no ser responsable de otra vida, nunca he querido tener hijos y a mis 30 años aún estoy en desarrollo de personaje jajaja, hablando seriamente aún no soy la persona con la que sueño (y que no tiene mucho que ver con lo que nos metieron en la cabeza desde que nos enseñaron a competir siendo niños), así que siendo muy honesta conmigo misma aún no estoy lista para tener al perrito de mis sueños. Hay personas que siempre tuvieron la idea de formar una familia y lo han hecho maravillosamente, sin embargo, yo no tengo lo que se requiere para tener un hogar convencional, por ejemplo abnegación y entrega a otros, una de mis preocupaciones hoy en día es bajar la dosis de mi medicina para controlar mi ansiedad y mejorar mi estabilidad emocional, no me imagino tener que dividir mi tiempo y paz mental entre las responsabilidades de los niños, la vida con la pareja y mis intereses (no me darían los días, algo debe ser hecho a medias o mi descanso probablemente se vería afectado para poder rendir). 

Creo que todos deberíamos tener una charla bastante sincera con nosotros mismos y establecer qué queremos realmente en nuestra vida, qué nos puede traer algo de felicidad y tomar las decisiones más conscientes y coherentes para lograr nuestros sueños, y si a los 30 quieres reestructurarte y hacer cambios, hazlos con miedo pero hazlos, porque sigues teniendo tiempo para escribir o reescribir la vida que quieres. 

Hay que dejar claro que existimos los de 30 que aparentemente no tenemos ni puta idea de lo que estamos haciendo con nuestra vida, es decir, tenemos un plan pero no estamos sujetos a los nuevos lineamientos "impuestos" por la sociedad y que les hace pensar a los que han conseguido una vida "estable y congruente" que estamos divagando por la vida. Yo llegué al punto de mi existencia en el que no me quiero sentir cómoda en un podio mostrándoles a los demás lo que he logrado o sentirme en esa carrera en la que debo ir a fuerza logrando cosas para encajar en algún lugar, porque soy consciente que no todos tenemos las mismas oportunidades y no quiero compararme de ninguna forma con los demás (y entiendo que cada quien es libre de poner en sus redes lo que quiera, pero yo cuido mucho lo que posteo y lo que consumo en redes sociales). Voy a mi ritmo, valorando y atesorando las cosas que he ido consiguiendo por el camino, sin dejar de soñar o querer ser mejor que antes. 

Siempre que las personas me hacen la lista de cosas que han hecho en sus vidas, los felicito y les pregunto al final: ¿eres feliz?, lamentablemente muchos no han tenido clara la respuesta. Y creo que eso es en lo que debemos estar muy atentos, no en ir completando la lista porque se supone debe ser así a tus 30, se deben ir haciendo cosas que nos traigan tranquilidad y nos llene el corazón, que las cosas que hagamos las hagamos con amor, reinventándose las veces que sean necesarias por el camino, un camino por el que nosotros hayamos decidido andar. 


Libros: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?- Philip K. Dick, 70/285.

-El poder del espejo- Louise Hay, 115.

Espero que tengan una excelente semana. Un fuerte abrazo desde este paraíso tropical llamado Colombia. 

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