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Debo ser completamente honesta, he querido escribir sobre este tema desde la semana pasada y no he sabido ni por donde empezar, no sé cómo hacerlo, supongo que es algo que me ha afectado de forma tan profunda que quiero usar las palabras correctas por si alguna persona está pasando por lo mismo y no me gustaría darle un mensaje equivocado, creo que lo más correcto es contarles un poco de mi historia y conectarlo con el documental que me vi recientemente y con el que me sentí validada.
Hace unos días vi el documental llamado My mind and me, en el que se puede observar la batalla diaria de una artista de talla mundial (Selena Gómez) con la ansiedad, depresión, bipolaridad y Lupus. Se los recomiendo bastante, se estrenó en Noviembre del año pasado, recuerdo que un día estaba viendo Instagram y me salió un edit del documental de ella en el que hablaba de la ansiedad y sentí que algo hizo click en mi, sentí como que alguien entendía perfectamente lo que a veces me pasaba y que cada palabra se ajustaba perfectamente a una parte de lo que yo era y que muchas veces no lograba expresar, así que decidí verlo completo. He escogido algunas de las frases que más me calaron hondo y lo que me recordaron o me hicieron sentir:
- “Mis pensamientos se suelen apoderar de mi mente. Me duele pensar en mi pasado, quiero volver a respirar. ¿Me amo a mí misma? ¿Cómo aprendo a respirar mi propio aliento?”.
Llegó un punto en el que recuerdo despertarme pensando que en cualquier momento me pasaría algo o que le pasaría algo a las personas que amo. Sentía como si mis ideas fuesen abejas y yo fuese la colmena, sentía ese zumbido interminable, no tenía paz. No entendía en qué momento había dejado de ser yo... sin embargo de alguna forma seguía estando ahí, sólo no recordaba como callar todo el ruido que me rodeaba.
- “A veces también lucho contra mis emociones y pensamientos, eso no significa que tenga un problema, eso no me hace débil, no me hace inferior, me hace humana".
Con el tiempo, medicamentos y terapia, entendí que sentía y pensaba diferente a los demás y que en algunas temporadas estoy en lucha constante con mi cabeza y mi corazón, ya sé que es pasajero, y es algo que debo recordarme siempre. El lado positivo es que en este tiempo he aprendido a conocer todos mis colores y tonalidades, he podido a perdonarme, tenerme compasión, hablarme con respeto y amor. No saben lo fuerte que te puedes volver cuando tu cabeza hace a veces de tu enemigo.
- “Hay una chica destrozada por la ansiedad, que no puede moverse cuando se mira al espejo. Sonríe cuando todos la miran pero llora cuando está sola. Se esconde porque le aterra mostrarse tal como es. Mi mundo es tan vacío, tan grande y frío”.
Ahora parece un recuerdo que veo a través de un vidrio empañado, pero estaba en medio de una habitación sentada en una silla con las piernas recogidas, llorando, todo era negro, confuso y no dejaba de llorar. Tal vez pasaron dos horas y aún no regresaba, la caída de un pocillo me hizo abrir los ojos, pero no tenía claro qué hacer. Alguien me escribió al teléfono: tienes que ir a urgencias!. Me empecé a vestir pero me sentía en cámara lenta, me paré frente al espejo, pero no me reconocía, es como si fuese alguien más, dentro de un cuerpo que no lograba recordar. No encontraba el sentido de estar ni de ser, estaba hueca, no sentía, ya no había corazón sólo ceniza.
- "Estoy lista para decir que estoy triste".
-¿Hace cuánto te sientes así?- pregunta el médico.
-No, lo sé tal vez hace 8 o 9 años, pero la ansiedad viene de más atrás, he ido a psicólogos y doctores por mi ansiedad pero dicen que no es algo de lo que deba preocuparme, no sé qué pasa conmigo, sólo sé que me siento triste y que mi cabeza está hecha un nudo-Y empiezo a llorar una vez más.
-Tu familia está contigo, saben todo lo que está pasando?-me pregunta el doctor, mientras me sostiene la mirada.
-Mis papás viven en otra ciudad, mi mamá sabe de mi ansiedad, pero no les he dicho nada más porque no quiero preocuparlos y porque los médicos nunca me dan razón de lo que tengo-Me seco las lágrimas con las mangas de mi buzo.
-Lo que tienes, se llama depresión y ansiedad, es muy importante que le cuentes a tus papás y amigos de confianza lo que está pasando, ellos serán tu red de apoyo. Tienes que ir con el psiquiatra y la psicóloga, te voy a hacer las órdenes médicas. Por lo pronto te voy a recetar X. Tienes una enfermedad, vas a requerir medicina, orientación y apoyo de las personas que te quieren, pero puedes sentirte mejor con el tiempo- Me va diciendo todo eso mientras unas veces me mira a los ojos con preocupación y otras va escribiendo en su computador.
Después de dos/tres semanas de esa ida a emergencias y esperando estar un poco más estable de mi estado de ánimo me sentí lista y valiente para decirles a mis papás todo lo que había sucedido y con muchas de las cosas con las que había estado lidiando, desde ese día han estado muy pendientes y ayudándome durante todo el proceso. A mis amigos les fui contando tiempo después de haber empezado la medicación y mis citas con los médicos. He tenido la enorme fortuna de tener una red de apoyo y definitivamente puedo decir que las cosas han ido cambiado desde que pedí ayuda.
- “Soy feliz, estoy en paz, seguiré enfadada, estaré triste, estoy segura, estoy llena de dudas, soy un trabajo en proceso, soy suficiente."
Poco a poco he ido saliendo de la cárcel que mi mente construyó y en la que viví durante todos estos años, no ha sido para nada fácil ni ha sido un proceso lineal y aunque en las redes sociales vendan la idea de sanar con imágenes en la playa, tomando café y estando en el gimnasio, no es así de romántico, pero sí es satisfactorio cuando hay días o semanas en las que te vas sintiendo mucho mejor.
Los días de mierd*,tristeza y rabia siguen estando ahí, a veces escucho a mi ansiedad aproximarse, me dice que no soy tan buena o que voy a fallar, que soy un fracaso y que no estoy en el punto en el que debería estar, mi depresión me dice que no me levante de la cama, que duerma todo el día, que no es necesario comer, que las cosas no van a cambiar, que no valen la pena y que me sentiré así siempre, en ese momento recuerdo mirar a mi alrededor y me doy cuenta que no estoy sola, hay muchas personas que me están acompañando, que me quieren y me valoran por quien soy, luego busco algún reflejo y la veo a ella, esa mujer que no quiere rendirse, a la que respeto, la que vale todo el esfuerzo, que es suficiente, a la persona que más amo, A mi y me digo "podemos con esto, recuerda que es un día a la vez" y empiezo mi jornada.
Les mando un abrazo desde este paraíso tropical llamado Colombia. No están solos, se tienen a ustedes mismos y si lo requieren pidan ayuda.
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