Hoy les contaré la historia pendiente del segundo divorcio...
A este amigo lo llamaremos Juan... él es amigo mío de la adolescencia, solíamos compartir muchos momentos y fiestas cuando aún no habíamos empezado en la universidad ni teníamos ni remota idea de lo que es la vida (aún no le sabemos, pero al menos han pasado más años, se supone que somos más "maduros"), el caso es que en algún punto de nuestra vida perdimos contacto...
El año pasado volvimos a recuperar el contacto, ya no recuerdo muy bien el como, el caso es que él llevaba 9 años de relación en los que me comentó que hace como 3-4 años ya no era feliz... Según me contó la cosas empezaron a ponerse muy tensas y pesadas porque ella tenía un carácter demasiado fuerte y todo resultaba ser una pelea. Me mencionó que era una mujer con una fuerte convicción religiosa y que le había costado demasiado acoplarse a un nuevo país (ellos se fueron a vivir a Europa, según tengo entendido, él fue a hacer su maestría y ella fue a trabajar), que no era buena haciendo amigos.
Resulta que era una persona que muy celosa y que quería que él todo el tiempo estuviese en la casa con ella, que no quería que participara en cosas que le gustaban como jugar basketball. Empezaron las peleas y las discusiones (él me contaba que ella podía ser muy agresiva en cuanto al tono y la intensidad de la pelea). Incluso decidieron ir a terapia para poder salvar la relación y en un giro inesperado, la terapia les sirvió tanto que decidieron tener un hijo.
Pero durante el embarazo, ella decidió dejar de ir a terapia y volvió la agresividad y la presión hacia él... Eventualmente las cosas empeoraron y decidieron divorciarse... Muchas charlas después, él me comentaba que vio algunas banderas rojas durante su relación pero que decidió ignorarlas porque sabía que ella tenía muchos otros valores como pertenecer a una religión conservadora.
Mencionó que una vez cuando aún eran novios, estaban en un restaurante y ella explotó horriblemente contra un mesero que le había llevado algo mal en lo que ella había pedido, había sido tal el escandalo que él le sugirió que era mejor que se fueran y ya, porque las personas se habían quedado mirándolos después de eso.
Y en la cotidianidad ella resultaba bastante posesiva y celosa, además que todo parecía molestarle, así que las peleas eran continuas, no conforme con eso después de haber tenido a su hijo, su estado emocional empeoró y ahora no solo peleaban por ellos, sino por el niño...Además (según él), ella muchas veces parecía incómoda al tener que cuidar o darle de comer al niño, por lo que él se sentía aún más preocupado...
Así que empiezan su proceso de divorcio viviendo bajo el mismo techo, van a terapia (para intentar llevar mejor la relación como padres), mientras todo eso sucede mi amigo está terminando su tesis para el phD, por lo cual debe ser papá, trabajar y responder como estudiante. Muchas veces me decía que debía desconectar sus emociones para no perder la cabeza... También debía ir buscando un apto nuevo donde pudiera vivir y tener a la niña, los días que pudiera tener la visita...
Al fin lograron separarse, el método de "desconexión emocional" le sirvió, se graduó, consiguió apartamento y le renovaron el contrato en su trabajo...
Y uds dirán.... todo esto que tú amigo vivió fue una situación excelente para aprender un poco de sí mismo y de las relaciones, cierto?
No, en el proceso de adquirir su nuevo apartamento conoció a alguien en una fiesta de amigos y al mes estaban viviendo juntos... Resulta que ahora su nueva pareja no hace sino celarlo (con las únicas amigas que tiene, que vivimos al otro lado del mundo) y se la pasan peleando, ella incluso llegando a armarle problema todo un día.
Los seres humanos le tenemos tanto miedo a la soledad que preferimos estar mal acompañados y darnos mala vida...en lugar de estar en silencio con nosotros mismos
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Este blog es escrito por un humano, pero la imagen sí es generada por IA

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